Pude vacunarme en un centro de salud que aplicaban las vacunas gratis y ya las noticias indicaban que había luz verde para el Tena. Como les he contado Jenni y yo no somos muy metódicos, simplemente empacamos nuestras mochilas y nos dirigimos hacia la terminal y efectivamente dentro de poco salía un bus para el Tena.
El viaje duró unas 4/5 horas, los paisajes eran de otro mundo, montañas imponentes con caídas de agua que se colaban entre las rocas para llegar a los ríos, entre más nos acercábamos al Amazonas mas comprendíamos la inmensidad del pulmón del mundo, pues solo asimilas su inmensidad cuando lo tienes de frente.
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| El Amazonas y su magia |

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