Buscar este blog

domingo, 24 de mayo de 2020

El encuentro...

Destino Quito, Ecuador, fecha 01 de Septiembre 2017. El pasaje lo compre con varios meses de antelación y también reservé el fin de semana en el Plaza Hotel, un hotel cinco estrellas así que como pueden ver Jenni y yo comenzamos nuestro viaje como los peores mochileros del mundo, pero el descanso era merecido y también habíamos acordado darnos un capricho el primer fin de antes de convertirnos en auténticos mochileros, entre comillas.
El viaje de Madrid a Quito se me hizo bastante largo pero iba cómodo, por otro lado Jenni viajaba en bus desde Cali hasta Quito, en pocas palabras era como enjaular a un pitbull sin comida, o una olla pitadora a punto de estallar o una piraña...bueno ya se pueden hacer una idea. Cuando salí del aeropuerto era medio día y abordé un taxi con rumbo al hotel. Recuerdo que el taxista me dijo que mirara hacia mi derecha y en frente mio se encontraba el volcán Cotopaxi, un nevado majestuoso, inmenso y en ese instante supe que me encontraba donde tenía que estar y que ya había comenzado la odisea.
Ya en el hotel Jenni aún no había llegado, llevábamos ya muchas horas sin comunicación y solo deseaba que se encontrará bien, que no hubiera tenido ningún contra tiempo, por el momento solo me quedaba relajarme y tener fé que todo iba salir bien. Me relajé en la habitación a pensar en las travesías que teníamos por delante, a pensar que por fin ibamos a estar cerca, que por fín la iba poder abrazar, que tanto tiempo de espera ya no era más, que el sueño ya era real...en esas tocaron la puerta, me dirigí hasta ella y la abrí, alli se encontraba Jenni con una mochila casi igual de grande a ella y entró a la habitación como un equipo SWAT de alguna serie de netflix...

Las Lajas, Ipiales Nariño 01/09/17 después de 13 horas de viaje
Alicante, despidiéndome de mi madre 01/09/17




                                                                                                               

5 comentarios:

  1. Excelente experiencia. Gracias por los comentarios

    ResponderBorrar
  2. Excelente experiencia. Gracias por los comentarios

    ResponderBorrar
  3. Despedirse de un hijo nunca es facil, pero siempre he pensado que a los hijos debemos darles alas para que vuelen y realizen sus propios sueños, en este case mucho mas, por que iba a encontrarse con la mujer de sus sueños.

    ResponderBorrar